Besándote una locura voy a cometer, tienes tu amor, yo ya lo sé. Dejándo nunca te voy a volver a ver, el tiempo es hoy, mañana fué. Besándote la noche se volvió a 
encender. Dejándote mi alma puede envejecer como una flor secándote. Besándote no importa con quién estés, menos si voy a besarte otra vez.

Estoy vencida porque el mundo me hizo así, no puedo cambiar. Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad. Estoy vencida porque el cuerpo de los dos es mi debilidad, esta vez el dolor va a terminar.
Parece que la fiesta terminó perdidos en el túnel del amor y dicen las hojas del libro que mas leo yo que esta vez el esclavo se escapó.
¿Dónde voy? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy yo? ¿Qué hora es? ¿Dónde estaré? Si afuera no es noche, tampoco es de día. No hay tristeza, tan solo alegría en mi corazon. Ahora es todo una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada, sólo alegría, paz y amoría y esa luz que es tan tibia.
Si un amor cayó del cielo no pregunto más, en mis sueños nunca pierdo la oportunidad. Aunque a veces se equivoquen no confunden más, voy a hacer que mis cenizas vuelvan al papel. Siempre es hoy, ya es parte de mi ser. Siempre es hoy lo claro entre los dos. Quiero hacer cosas imposibles.
Si me pudieran dar a elegir cómo y dónde yo quisiera morir contestaría acostada, feliz de estar a tu lado con mi cabeza en tu pecho. Sabes, me cuesta hacer este viaje, no, no, es que no tenga esperanza, yo confío mucho en tu enseñanza. Vos confiá en mi aprendizaje. Y si para nuestro amor no encuentro un buen adjetivo, es porque te amo mucho, mucho más del teamo que te digo. Entre el alcohol y algo más quedé moribunda cansada ya de soñar. Hoy puedo hacer la canción más hermosa del mundo y besarte al despertar. Yo controlaba este juego, al principio era la dueña, firmabas cualquier papel. Y hoy sos el protagonista de todos mis sueños, soy esclava de tu piel.
Cómo me gusta verte reír.
Se de dónde vengo, se donde voy por eso sé dónde estoy, no me avergüenza lo que soy. Sé cual es mi lugar y a dónde pertenezco, lo que no me corresponde y lo qué merezco. Soy sangre de mi sangre y soy mis costumbres, soy mis hábitos y códigos y mis incertidumbres; soy mis decisiones y mis elecciones. Soy mis acciones, solo y en la muchedumbre.
Soy mis creencias y mis carencias, soy mi materia y mi esencia, soy mi presencia y mi ausencia, mi consciencia y mi apariencia, soy mi procedencia.
Soy mi herencia y mi experiencia, soy mi pasado y mi vigencia y esa vivencia es la referencia que con otros me une y me diferencia.
No tengo penas ni tengo amores, y así no sufro, de sinsabores. Con todo el mundo estoy a mano. Como no juego ni pierdo ni gano.
No tengo mucho, ni tengo poco. Como no opino no me equivoco Y como metas yo no me trazo nunca supe lo que es el fracaso